recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

jueves, 19 de diciembre de 2019

Sentados Con Cristo


Medita En
El que habita al abrigo del Altísimo morará a la sombra del Omnipotente.  (Salmos 91:1)
En todas partes a donde veas hoy hay miedos y temores —en las noticias, en los periódicos, en las redes sociales y desafortunadamente, en los medios cristianos también.  Sin embargo, es vital que no permitamos que el miedo se apodere de nuestros corazones.  Como creyentes, no tenemos por qué estarnos alimentando del miedo.  Si tu mente está enredada con nudos de ansiedad, tal vez sea hora de que examines tu dieta mental.  ¿En qué has estado meditando, consciente o inconscientemente?  ¿Estás ingiriendo y creyendo todo lo que ves en las noticias o estás viviendo según lo que el Señor Jesús ha comprado para ti en el Calvario?
Para ayudarte a comprender el sentir del corazón de Dios por ti con respecto al miedo y a tu caminar en Su protección, quiero compartir contigo una clave poderosa del versículo de hoy, el primer versículo del Salmo 91, la Oración de Protección.  La palabra hebrea para “habitar” es yashab, que significa sentarse, permanecer o establecerse.  Ten en cuenta que la primera cosa que Dios quiere que hagas para disfrutar de Su protección es descansar.  Su protección, paz, amor y otras bendiciones fluyen en tu vida cuando te encuentras en un lugar de descanso.
Vamos a acampar en la palabra habitar solo un poco más.  Meditemos sobre lo que significa descansar o “sentarse”.  La Biblia dice que nosotros estamos sentados con Cristo a la diestra de Dios. (Ver Efe. 2:6, Heb. 1:3)  La palabra “sentado” es hermosa —significa que tú ya no estás parado, ni trabajando.
Bajo el antiguo pacto, el sacerdote tenía que ofrecer el sacrificio de la mañana a las 9 A.M. y luego permanecer de pie durante seis horas hasta después del sacrificio de la tarde a las 3 P.M.  Nuestro Señor Jesús fue crucificado a las 9 A.M. y estuvo colgado en la cruz durante seis horas hasta que murió a las 3 P.M., cumpliendo así el tipo de los sacrificios, tanto de la mañana como de la tarde. (Ver Heb. 10:11-12)  Debido a que Jesús se convirtió en el sacrificio final, el trabajo del sacerdote ha terminado y él ya no tiene que estar de pie.  Debido a que nuestro Señor exclamó: “¡Consumado es!” en el Calvario (Juan 19:30), hoy nosotros estamos sentados en Cristo.  Nosotros podemos habitar al abrigo del Altísimo, conocido también como Su lugar secreto, un lugar de paz, seguridad y protección —y podemos vivir sin temor porque la sangre de nuestro Señor Jesús ha pagado por cada bendición de protección en el Salmo 91!
Hoy, ya sea que estés lidiando con una situación financiera difícil, un trastorno del sueño o plagado de pensamientos depresivos o incluso suicidas, oro por que descubras a un Dios que te ama y cuyas fuertes manos protectoras están sobre tu vida entera y sobre cada área que tiene que ver contigo.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

No hay comentarios:

Publicar un comentario